Al día siguiente de su elección a la Cámara de Representantes, Mohamed Ameur ha renovado el contacto con la población de su circunscripción electoral Fez-Norte, donde se ha reunido con electores, simpatizantes y todos aquellos que aspiran al cambio.
En este marco, ha realizado varias visitas a las dos orillas de la antigua Medina, donde ha prestado atención a las quejas de los habitantes, personas a las que ha agradecido calurosamente su apoyo y su adhesión masiva a favor del cambio. Una población que vive contradicciones a diario en una precariedad constantemente creciente, al tiempo que conoce una tasa de criminalidad elevada, un entorno cada vez más degradado, todo ello en una parte de la ciudad de Fez clasificada patrimonio mundial por la UNESCO. Sin embargo, este título universal se supone que beneficia a varios sectores.
En una primera etapa y con el mismo entusiasmo, Ameur ha ido al encuentro de las militantes, militantes y habitantes de la circunscripción electoral de los Meriníes, que vive prácticamente en las mismas condiciones sociales, si no peores. Así, ha establecido una relación directa con la gente y se ha interesado por los verdaderos problemas que viven, especialmente con las casas que amenazan ruina, que registran cifras alarmantes en ausencia de toda política de proximidad.
El diálogo ha puesto también de relieve los problemas de infraestructuras básicas: agua potable con cortes permanentes, vías de comunicación cada vez más degradadas, así como el desempleo de los jóvenes y la delincuencia.
Mohammed Ameur se ha dirigido a los barrios Marja, Zouagha y Bensouda, zonas cuyos habitantes se han pronunciado a favor de este candidato usfpéista conocido por su capital intelectual y militante.
En la misma línea, Mohamed Ameur, que estaba rodeado en cada visita por un puñado de militantes, se ha comprometido a defender y contribuir al desarrollo de estas partes de la ciudad en los planos socioeconómico, cultural y sanitario.
Proveedor / Fuente : HASSAN ATAICHE, Libération