La Asociación de Poblaciones del Mundo –sección Marruecos- (APMM) celebró este fin de semana en Fez su congreso nacional. El tema elegido para este encuentro es significativo: «Por leyes equitativas en favor de los montañeses». En la forma, las decenas de congresistas venidos de varias provincias, incluyendo Sefrou, Taza, Boulemane, Beni Mellal, Ifrane, Tinghir, Ouarzazate..., siguieron el curso normal del congreso, es decir, una ceremonia de apertura, una presentación de los informes moral y financiero y una elección de la nueva oficina compuesta por tres colegios: los miembros a título individual, los elegidos y los expertos e investigadores. Pero en el fondo, el debate fue acalorado. «Se abordaron las modalidades de implementación del cuaderno de reivindicaciones con el eslogan: La promulgación de leyes equitativas para esta categoría de ciudadanos». Los miembros de la APMM subrayaron durante sus intervenciones la necesidad de anular, simplemente, las leyes obsoletas que no son otras que los dahires promulgados bajo el Protectorado. Se trata del dahir del 12 de agosto de 1913 relativo a la conservación del suelo, el del 10 de octubre de 1917 relativo a la explotación forestal y, finalmente, el de 1919 que rige la tutela administrativa sobre los terrenos colectivos. Hassan Hjij, miembro dirigente de la APMM, es claro: «Es hora de la rehabilitación de las poblaciones de las montañas en sus derechos naturales. Ya no es admisible que sigan viviendo bajo estas leyes». Las cuales continúan, según los miembros de la APMM, sometiendo a la montaña y a sus poblaciones a una explotación sistemática. Primero, la expoliación de las tierras de manera más bien «legal», luego la dilapidación de sus riquezas forestales, sin que las poblaciones puedan obtener beneficios, y finalmente su privación de los beneficios de los recursos naturales. Al contrario, se encuentran cada vez penalizadas por violación de un territorio que es el suyo.
La APMM llama a la resolución de estos problemas conforme a los principios que figuran en la declaración de los pueblos indígenas, aprobada el 13 de septiembre de 2007. Las quejas de la APMM están en perfecta armonía con las voces que llaman a un desarrollo integrado, así como a la edificación de un Estado de derecho y de instituciones, capaces de asegurar la dignidad, la igualdad, la equidad y la justicia social. Pero lo más difícil es el deterioro de la situación social en la montaña. Además del sufrimiento crónico debido a las olas de frío, hay que invocar la ausencia de carreteras practicables, de centros de salud operativos, de agua, de saneamiento, de escuelas... En cuanto a los datos lingüísticos y culturales, la APMM, que reivindica leyes orgánicas que permitan a todos los marroquíes aprender el amazigh en las escuelas públicas y privadas, pide el respeto de los pliegos de condiciones que incitan a las cadenas nacionales a dedicar un tercio de sus programaciones a las producciones amazighs.
Proveedor / Fuente : Mustapha Elouizi, Libération