Rica en sus magníficas zaouïas y medersas, la capital espiritual siempre ha sido la escala de numerosos maestros sufíes. Representa hoy un lugar ideal para promover la cultura sufí y dar a descubrir la riqueza del patrimonio espiritual, en Marruecos y a través del mundo, en sus expresiones artísticas, intelectuales y sociales. Es en este contexto que Fez acoge, del 13 al 20 de abril, la séptima edición del Festival de la Cultura Sufí, dedicada al tema «Alimentos espirituales (Qût al Qulub): sufismo y creatividad». El presidente del Festival, Faouzi Skalli, precisó durante una conferencia de prensa organizada el 29 de marzo para presentar el programa de esta edición que la elección de este tema traducía la voluntad de los organizadores de demostrar que el sufismo es una ciencia de los corazones y un conocimiento de los «estados interiores». «La dimensión espiritual, cuando existe, no es, por el contrario, en absoluto contradictoria con otras dimensiones del arte, de la cultura, del pensamiento o de la sociedad que puede irrigar y nutrir. Es lo que hemos querido subrayar en esta séptima edición del Festival de Fez de la Cultura Sufí, mostrando cómo estas dos dimensiones, exterior (zâhir) e interior (bâtin), no solo se complementan, sino que permiten vislumbrar una nueva fuente de inspiración y de creatividad en el conjunto de los ámbitos que constituyen nuestra cultura humana», explicó. Y añadió: «Cuando, a la inversa, nos encaminamos hacia la disminución de esta dimensión espiritual, esto tiene como consecuencia vaciar el sentido religioso de su verdadera sustancia y sustituirlo por una ideología social y política que lo aleja o lo desvía de su finalidad». En este marco, el museo Batha en Fez será el escenario de conferencias, conciertos, mesas redondas y veladas de samaâ y mouwashahat, centradas en la temática de los alimentos espirituales. «El Festival promete este año al público vivir momentos de gracia a través de una rica programación, que permitirá aprehender el encuentro entre la espiritualidad y la creatividad, en diferentes culturas de la civilización marroquí, y más ampliamente del islam», indicó Faouzi Skalli, comentando la programación de esta edición del Festival. Así, cofradías sufíes de Marruecos (Zamane al Wasl, Tariqas Ouazzaniya, Squalliya, Harraquiya y Qadiriya Boutchichia y Darqawiyya), pero también de Siria (Hamâm Khaïry y el conjunto Takht de Abderrahmane Kazzoul), de Turquía y de Palestina, tomarán parte en el Festival este año. Un concierto animado por la cantante marroquí Ihsane Rmiki, especialista en cantos arabo-andaluces, estará también en el menú del festival.
En el apartado intelectual, mesas redondas y conferencias repartidas a lo largo de toda la semana serán animadas por académicos, investigadores y maestros del sufismo venidos de los cuatro rincones del mundo. Leili Anvar, Amal Arfaoui, Bariza Khiari, Touria Ikbal, Salamatou Sow, Mourad Rifi, Azizi Idrissi, Éric Geofroy, o incluso Marie-Odile Delacour, figuran entre los conferenciantes que harán descubrir al público las diferentes facetas del pensamiento sufí. Pasarán por el tamiz temas que tratan, entre otros, sobre el samaâ sufí, el sufismo y el pensamiento filosófico, el sufismo y la poesía, el arte y la espiritualidad, el sufismo y el patrimonio, el sufismo y el pensamiento contemporáneo y social, el legado espiritual de Marruecos, la singularidad y la universalidad de la experiencia espiritual. Como cierre de este Festival, los organizadores han decidido dedicar la última jornada al alma de una figura contemporánea del sufismo, la antropóloga y escritora Zakia Zouanat, quien acaba de fallecer, dejando como testamento espiritual una obra mayor, entre ellas su libro «El Reino de los Santos». Al consagrar sus esfuerzos a la redescubierta del sufismo en beneficio del mundo moderno, mediante la iluminación de sus valores éticos, espirituales y sociales que fundaban el respeto y la sacralización de los santos entre los marroquíes, Zakia Zouanat contribuyó a dar a conocer al público de hoy la historia del sufismo marroquí.
La transmisión del sufismo se realizó a partir del siglo XIII a través de centros de cofradías que tuvieron el mérito de preservar las formas de cultura, de espiritualidad y de sociabilidad propias del Islam. Estos centros de cofradías, zaouïas o ribats, han desempeñado un papel tradicional de mediación de paz entre comunidades con el fin de prevenir o resolver conflictos. Las cofradías religiosas sufíes de Marruecos han conocido además con el tiempo una proyección internacional y se han extendido en una multitud de ramas en diferentes países. El caso de las zaouïas Tijaniya y Qadiriya es, a este respecto, una ilustración elocuente. Los roles de estas vías sufíes, a la vez de enseñanza, de educación cívica y espiritual, de compromiso para el desarrollo humano y de mediación de paz, además de un legado cultural profundo y creativo, han constituido la matriz de la cultura islámica en Marruecos.
-* Sábado 13 de abril: mouashahat sufíes de Siria por Hamâm Khaïry y el conjunto Takht de Abderrahmane Kazzoul.
-* Domingo 14 de abril: Ihsan Rmiki (grupo Zaman Al Wasl/Thami Belhouat): mouashahat sufíes y cantos arabo-andaluces (Marruecos).
-* Lunes 15 de abril: mesa redonda: singularidad y universalidad de la experiencia espiritual.
-* Martes 16 de abril: mesa redonda: sufismo y patrimonio.
-* Miércoles 17 de abril: concierto samaâ de la tariqa Rifaïa de Palestina.
-* Jueves 18 de abril: samaâ de la tariqa Khalwatiyya de Turquía en presencia del Jeque Fatih Nurallah.
-* Viernes 19 de abril: sufismo y pensamiento filosófico.
-* Sábado 20 de abril: jornada de homenaje a Zakia Zouanat.
Proveedor / Fuente : Afaf Razouki, Le Matin