Las fuerzas del orden prohibieron, el miércoles por la mañana, una marcha hacia la ciudad de Fez que pretendían organizar los habitantes de varios douars pertenecientes a la comuna rural de Smiâa (provincia de Taza). Alrededor de las diez, los elementos de la SMI, de la gendarmería y de las fuerzas auxiliares formaron una barrera para detener esta marcha, en la que varios manifestantes enarbolaban la bandera nacional.
En una sentada abierta desde hace más de una semana, decenas de personas protestan contra lo que califican de «exclusión, marginación y empobrecimiento» de la comuna rural. Jóvenes, adultos e incluso ancianos han expresado así su ira contra «una gestión catastrófica de la comuna rural y la impunidad de sus responsables».
Altos responsables de seguridad intentaron convencer a los manifestantes de que abandonaran la idea de la marcha sobre Fez y constituyeran un comité de diálogo con las autoridades provinciales en Taza. La población aceptó esta propuesta de diálogo, prevista para el jueves, a condición de que la sentada continuara como forma de protesta. Sin embargo, algunas personas persistieron en llevar a cabo la decisión de la marcha, lo que provocó algunos roces sin gravedad, según testigos en el lugar. Cabe recordar que varias comisiones de auditoría e inspección han visitado esta comuna en los últimos cuatro años, tras las quejas contra proyectos que nunca llegaron a buen puerto.
Proveedor / Fuente : Mustapha Elouizi, Libération