Le Matin: El Festival de Fez de las Músicas Sacras del Mundo se propone, este año, un homenaje a Andalucía. ¿Por qué esta elección?Faouzi Skali:
El legado de Andalucía está presente en todas partes en Marruecos, y sobre todo en Fez, a través de los genes, la historia y el intercambio de conocimientos en materia de artesanía, arquitectura, arte, o también gastronomía. Nos pareció oportuno organizar esta 19.ª edición en torno al espíritu de Andalucía, y rendir así homenaje a través de Fez a Andalucía, y a través de Andalucía a Fez... Hay que recordar que la Andalucía medieval fue, durante 8 siglos, una prolongación natural de Marruecos. A lo largo de este largo periodo de historia, hubo el desarrollo de una cultura extremadamente rica y profunda, que marcó la historia universal. Por ello, Andalucía se convirtió en una especie de patrimonio por la simbología que fue la suya, en particular en lo que concierne a su capacidad para gestionar la diversidad de las religiones, las culturas y las civilizaciones.
¿Puede presentarnos el espectáculo de apertura «El amor es mi religión», que, al igual que las últimas ediciones, es una creación original del festival?Es tan difícil hacer una creación original como organizar el Festival en su conjunto. Es un trabajo complejo, que requiere una puesta en armonía y una coordinación de los esfuerzos, y que necesita tener un concepto, un hilo conductor, un guion y una finalidad. Este espectáculo se inscribe en este proceso de creatividad, seguido desde hace años por el Festival, y que se distingue por su profundidad y su originalidad. Mezclando la poesía, la coreografía y la música, «el amor es mi religión» es un espectáculo que cuenta la historia de la creación de Andalucía en cinco cuadros. Esta epopeya artística, puesta en escena por Andrès Marín, uno de los artistas más significativos del flamenco, contará con la participación de los artistas Carmen Linares, Amina Alaoui y Andrès Marín, entre otros. El otro aspecto interesante de esta creación original es que puede recorrer el mundo entero y convertirse en una especie de relevo y embajador del Festival durante todo el año.
¿Cuáles serán los otros momentos destacados del Festival este año?Lo que distingue a nuestro Festival es que permite al público hacer un viaje en el tiempo y en el espacio en torno a una temática y un hilo conductor. Además del espectáculo de apertura, la programación de este año se caracteriza por la presencia de grandes artistas de renombre mundial, entre ellos el legendario Paco de Lucía, Asala, o también Patti Smith, leyenda del rock y gran figura de la espiritualidad. También están las noches de la Medina que se desarrollarán en los sitios más emblemáticos de la ciudad vieja y que acogerán a artistas venidos de los cuatro rincones del mundo para presentar al público sus melodías y sus textos comprometidos. Al lado de esto, hay un conjunto de actividades paralelas, entre ellas las noches sufíes que son muy apreciadas por el público, exposiciones, o también proyecciones de películas.
Usted concede un gran interés al apartado de debate, en el marco del foro «un alma para la mundialización». ¿Cuáles son sus particularidades este año?El foro se ha convertido en un lugar donde el público del Festival se inscribe sistemáticamente, conociendo año tras año una afluencia siempre más importante. En este sentido, continuamos en nuestra línea para afrontar el reto de crear en Fez una especie de foro mundial de espiritualidad que se interese por los retos económicos y sociales. En efecto, la espiritualidad se convierte en una necesidad en nuestras sociedades modernas porque viene a enriquecerlas y vivificarlas con lo que más les falta. Este año, el foro, que contará con la participación de una paleta de personalidades internacionales que vendrán a debatir sobre cuestiones de actualidad, será inaugurado en presencia de la ministra francesa de Justicia, Christiane Taubira, quien debería intervenir en el marco de un homenaje rendido a Aimé Césaire.
¿Por qué organizar el Festival en la ciudad con conciertos gratuitos, al margen del Festival de las Músicas Sacras?Se trata de una iniciativa que tiene como objetivo crear una especie de solidaridad social. En efecto, hay que tener actividades gratuitas, para no excluir a aquellos que no pueden pagar. Pero al mismo tiempo, el hecho de tener un aspecto de pago permite valorizar el Festival.
El Festival de Fez de las Músicas Sacras del Mundo pronto soplará su 20.ª vela. ¿Cuál ha sido el aporte económico y social de este Festival para la ciudad de Fez?Al borde de los 20 años del Festival, vamos primero a tomarnos el tiempo de hacer un balance para medir su impacto económico y social en la ciudad. Sin embargo, quiero precisar que, durante este periodo, muchas cosas han cambiado en Fez. Por ejemplo, en el plano turístico, Fez, que era una ciudad de paso, comienza a retener a los turistas. Este periodo también estuvo marcado por la creación de casas de huéspedes, que no existían anteriormente, y también el alojamiento en casa del habitante que ha conocido, gracias al Festival, un desarrollo considerable. Por otra parte, y gracias al Festival, puedo decir que Fez ha sido claramente resituada en el mapa mundial, como una especie de Andalucía renovada.
Proveedor / Fuente : Afaf Razouki, Le Matin