Los trabajos de bordado, punto, costura y objetos de decoración de los hogares femeninos de Fez, en exposición desde el 4 de julio, merecen una visita. Y es el fruto de un año de trabajo y aprendizaje de jóvenes chicas en riesgo de abandono escolar, empleadas domésticas, amas de casa, internas de hospitales y establecimientos penitenciarios, e incluso universitarias y profesoras que se unen a los hogares femeninos para el aprendizaje de estos oficios. Mujeres que merecen ser valoradas, apreciadas y reconocidas por lo que son realmente. Y esto, independientemente de su nivel de instrucción y su entorno socioeconómico. «Es una tradición de la delegación del Ministerio de Juventud y Deportes cerrar el año escolar con una exposición de las producciones e innovaciones de las beneficiarias de estos establecimientos. Se trata para nosotros del resultado y la culminación de un año de trabajo y aprendizaje profundos en los ámbitos del textil, bordado, informática, estética, arte culinario y formación de educadoras de guarderías», explica Réda Bellarab, delegado del Ministerio de Juventud y Deportes en Fez. Y añade que, posteriormente, la delegación intenta colaborar con otras administraciones y organismos que se interesan por la mujer y la niña a fin de asegurar el seguimiento de estas laureadas, ya sean las que crean sus propias estructuras o las que están en busca de un empleo. «Estas acciones tienen como objetivo permitir a estas mujeres, a menudo vulnerables, aprender un oficio salvaguardando su dignidad, y los resultados son satisfactorios con la culminación de muchos proyectos», precisa este último. En los nueve hogares femeninos que alberga la ciudad de Fez con la comuna de Aïn Bida, se propone la iniciación profesional a mujeres y jóvenes chicas de todas las edades y todos los niveles, con una formación teórica que trata la condición femenina, a saber, el género, los derechos humanos, el Código de la Familia, las enfermedades de transmisión sexual... y una formación práctica cualificante en diferentes actividades generadoras de ingresos tales como la porcelana, el bordado, el tejido, el punto, las artes domésticas, el corte y confección, la pintura sobre seda y sobre vidrio, la peluquería, la estética... A esto se añaden misiones de sensibilización en la lucha contra el analfabetismo y formaciones a la carta. Y más allá de estas diferentes actividades, los hogares femeninos enseñan sobre todo a sus beneficiarias a tomar conciencia de que tienen un valor, que pueden confeccionar con sus manos un trabajo hermoso del que estarán orgullosas y obtener beneficios de ello.
El Hogar Femenino es un establecimiento educativo y social, dependiente del Ministerio de Juventud y Deportes. Sus prestaciones tienen como objetivo reforzar las capacidades de las jóvenes chicas y mujeres con vistas a facilitar su inserción económica, dispensar actividades socioculturales para favorecer su desarrollo personal y promover las actividades de proximidad. El servicio de promoción femenina apoya el seguimiento y la gestión financiera de los establecimientos de 308 hogares femeninos a nivel nacional, la elaboración de los programas y la organización de las actividades efectuadas en el seno de estos establecimientos.
Proveedor / Fuente : Rachida Bami, Le Matin